Instalación realizada en el marco de la exposición
Atopia – Migration, Heritage and Placelessness
de la fundación Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, Viena
MAC, Lima
Curaduría Daniela zyman
(proto)ensayo para desplazamientos socio-territoriales y develamientos
no solicitados del entorno (in)mediato
La intervención realizada por Santiago Roose en el Museo de Arte Contemporáneo de
Lima (MAC-Lima) constituye una interferencia temporal que le hace guiños a la cultura
popular de la que se alimenta buena parte del arte contemporáneo peruano más crítico y
relevante… en este caso citando la autoconstrucción, que en la ciudad de Lima ha
conllevado progresivamente algunas formas de democratización de la ciudad como
consecuencia de la migración del campo a la urbe durante el pasado siglo XX.
La apariencia precaria remite a construcciones no solo exclusivas de distritos de la
periferia -sino también a ampliaciones edificadas parasitando o transformando
construcciones de autor y firma en distritos consolidados- además del abandonado
centro histórico de Lima. Una vista de la ciudad y sus techos planos desde el las vías de
la línea 1 del metro de Lima nos devuelve a un paisaje de ruinas modernas en acelerado
desarrollo.
Aquí se plantea una crítica a la despectivamente llamada “arquitectura informal”, que
desde las estéticas del “desborde popular y la crisis del estado” -investigación
fundacional del ya clásico pensador peruano Jose Matos Mar, enfocada a las
transformaciones urbanas en el Perú contemporáneo desde los efectos de las grandes
migraciones del campo a las ciudades (1940-1980)- como fenómeno articulador de
transformaciones sociales (como la mobilidad social y el desarrollo de una identidad
urbana mestiza, por ejemplo) y de confrontar una estructura estatal limitada en su
alcance de cobertura de servicios básicos a la ciudadanía.
En suma, la transformación urbana generada por la migración sentó las bases para la
ética de emprendedor que nuestro presente neoliberal alaba, y que desde las
desregulaciones laborales y económicas de inicios de 1990 nos han lanzado a un
complejo proceso de consolidar modernización sin modernidad, incremento del
consumismo sin perspectiva de fortalecimiento ciudadano… acaso como un ídolo con
pies de barro… como sucede en muchas otras latitudes en todo el mundo. Con esta
intervención Santiago Roose parece confrontar la noción de arquitectura y patrimonio,
con guiños al pasado y al presente, pero sobretodo a la condición residual de las miles
de ruinas arqueológicas desperdigadas en el territorio peruano: la mayoría de ellas sin
mayor protección y en abandono, cuando no zonas baldías, invadidas o destruidas en
nombre de la urbanización especulativa desregulada, a la par de la desidia del patrimonio
urbano de los siglos XVIII-XX. Una crónica tolerada de desmemoria procesual.
Las obras de la serie “Estudio para determinaciones socio-territoriales” sugieren un
modelo de urbanización a partir de un módulo articulable de diferentes formas. Tanto
desde las obras bidimensionales como las intervenciones tridimensionales de sitio
específico realizadas en diferentes lugares desde el año 2012.
En diálogo con este proceso, las obras presentadas en el MAC-Lima, se perfilan como
deconstrucciones de los esquemas constructivos citados, confrontando nociones de
monumento, memoria y presente. La estructura pirámidal escalonada de 3 pisos (que
acaso nos recuerda también jerarquías y estamentos sociales medievales o coloniales)
también nos susurra contextualmente desde su estética en torno a las transformaciones
urbanas del distrito de Barranco que la acoge (y rodea): aquella arquitectura patrimonial
muchas veces en abandono y ruina, cuando aún todavía se la encuentra porque la
especulación inmobiliaria ha empujado al distrito con la gran cantidad de edificaciones
nuevas a una gentrificación imparable. Esta pirámide, desde sus materiales propios de un
escenario de construcción, nos plantea un proceso no acabado pero suspendido… y en
perspectiva, sin visos de conclusión. Su imagen externa cubre un interior hueco -como
una carpa de circo- generando dentro un espacio de uso, para activaciones específicas.
La pirámide como estructura inacabada, busca un sentido y función: aquí un mundo de
posibilidades y desafíos.
Adyacente a las estructuras metálicas de éstetica industrial del museo, la pirámide
genera un curioso contrapunto aparente entre dos mundos y dos éticas diferentes y
hasta opuestas por el alto contraste, pero en el caso peruano más cerca una de la otra:
en implícita interdependencia (como que no hay amo si no hay esclavo) como
reproduciendo en el paisaje la dialéctica de inequidades que corresponde con las hondas
brechas sociales, económicas, económicas, educativas, sexuales y culturales, entre
otras… existentes y conviviendo simultáneamente en la ciudad.
Carlos León-Xjimenez
Kassel, agosto del 2017
http://www.maclima.pe/?exposiciones=atopia