"Se trata de una
instalación que apunta a representar, simultáneamente, el orgullo del progreso,
la superación de las limitaciones, pero también la precariedad de la vida
colectiva y la desigualdad de la que surge. Cada piso hacia arriba es, sin
duda, el signo de un progreso material. El problema es que aquello nunca es tan
sólido como parece y surge entonces una interrogación legítima. De hecho, estas
«barricadas simbólicas» (como las denominó Rodrigo Quijano) consiguen situarnos
ante la tensión misma entre aquello que está equilibrado y lo que está a punto
de desmoronarse, entre lo que da cuenta de una celebrada astucia posmoderna
pero, al mismo tiempo, de una implacable fragilidad. Hay algo muy injusto en el
pasado del que venimos, pero hay algo mucho más cruel –y cínico– en un presente
que no lo soluciona y que más bien se ha propuesto negarlo"
VICTOR VICH
Determinaciones socio-territoriales: pirámide falsa. Instalación ganadora de la convocatoria del MALI, ATA y Telefónica para Centro Abierto 2012.
Foto de Musuk Nolte
La pieza está constituida por una estructura piramidal con 17 recintos cúbicos superpuestos y una falsa rampa. Cada una de los tres niveles está hacho de materiales distintos: plásticos para el primero, Esteras de junco para el segundo y planchas de aglomerado de madera para el tercero. Mientras más arriba, menos precario.
